¡Compartir es vivir!

Esto es un artículo de invitado de Miguel Ángel Ibáñez, del blog Enciende Mi Vida.


 

Son varias las personas que me leen o que me conocen que me preguntan cómo compagino proyecto personal y empleo. En el fondo, lo que les gustaría saber (y adquirir el compromiso para lograrlo) es cómo emprender sin dejar su trabajo.

Quizás ya te hayas dado cuenta de la velocidad a la que suceden los acontecimientos hoy en día debido a la infinidad de posibilidades que tenemos los seres humanos hoy en día de llevar a la práctica cualquier tipo de idea emprendedora ya sea para mejorar, cambiar, experimentar o crear algo nuevo.

Asumo también que eres consciente de que vivimos en la mejor época de la historia de la Humanidad, con todos los avances tecnológicos e informáticos de las últimas décadas sumados al legado dejado por miles de personas que en su día transformaron la sociedad.

Y pese a esto, hay millones de personas en todo el mundo que se dedican a seguir avanzando sin moverse, en la llamada carrera de la rata.

Que no ven más alternativas u oportunidades a su trabajo por cuenta ajena que odian que cambiarlo por otro trabajo por cuenta ajena.

La realidad profesional, a la velocidad que vamos, es otra muy diferente. Es lo que constituye lo que conocemos como el nuevo paradigma laboral.

 

Cómo emprender sin dejar el trabajo: la globalización y sus efectos

 

emprender al mismo tiempo que trabajas

Hay muchas personas que le tienen miedo a la crisis económica porque no conocen a fondo de qué va esto de la globalización.

La crisis pasará, ya que es un proceso natural. La globalización, en cambio, ha llegado para quedarse.

Uno de los efectos de la globalización es la deslocalización, que a grandes rasgos significa que lo que puedes hacer tú hoy en tu país están dispuesto a hacerlo miles de personas en La India o China, por citar algunos lugares.

Hoy en día se ha demostrado una y otra vez que la subcontratación mejorar los procesos y abarata los costes.

Ya sé que has oído hablar de ello y posiblemente empezado a sentir sus consecuencias (como yo), pero hasta que no interiorices lo esencial del problema que se nos viene encima (a ti, a mí y a todos) no empezarás a tomar medidas al respecto.

Dicho en pocas palabras: si tu trabajo lo puede hacer una máquina, un robot, es muy manual, repetitivo, no es creativo, puede digitalizarse, alguien lo puede hacer por menos dinero o no te apasiona, tienes un serio problema.

Pero como te quiero ayudar y transmitir mis experiencias y aprendizajes compaginando emprendimiento y trabajo por cuenta ajena, te incito a que sigas leyendo y conocer cómo puedes irte preparando para “salvarte de la quema” y trazar un plan para emprender un proyecto personal sin dejar tu trabajo.

 

Qué significa para mí emprender y qué relación tiene con el crecimiento personal

 

En el mundo sobran trabajadores estandarizados y faltan personas que amen lo que hacen – Raimón Samsó

Para mí emprender es un estilo de vida. Es el pasar de preguntarte “cómo podría tener más seguridad” a “cómo podría aportar más valor a más personas desarrollando una actividad que dote de sentido a mi vida”.

Si ya eres emprendedor sabrás que emprender es reinventarse, guiarse por el corazón y la pasión, educarse continuamente, no quejarse, liderarse y liderar, servir y colaborar, amar lo que se hace y nutrirse espiritualmente de ello.

Emprender es una misión, algo que dota de sentido a la vida. Es una transformación de gran calado.

Eres el mayor experto que hay en el mundo en ti mismo.

Quiero que te quede claro que si vas a emprender tienes que revisar que el nicho en el que vas a crear tu proyecto sea un área que ames de verdad, que te apasione, porque de otra forma dudo mucho que le vayas a dedicar el tiempo y la energía que esto requiere.

Adicionalmente, quiero que sepas que tu proyecto no crecerá ni un milímetro más de lo que crezcas tú como persona.

O lo que es lo mismo, el acto de emprender exige una evolución personal previa, que se consigue delegando en los hábitos, no en la fuerza de voluntad ni en la motivación.

 

Por qué emprender exige un cambio de mentalidad (y cómo lo hice yo)

 

Para emprender con éxito has de convertirte en otra persona y evitar la disparidad entre “lo que se es” y “lo que se hace”.

Yo no puedo ponerme a escribir un artículo como éste o a grabar un video acerca de cómo cambiar tus hábitos si tengo la misma mentalidad que tenía hace 3 años, cuando sólo veía trabajos por cuenta ajena por todos los lados y vivía en el más apático piloto automático.

He tenido que convertirme en otra persona, empezando simplemente por nutrir mi mente con nuevas ideas. Esto generó en mí un cambio de emociones, que originó un cambio de acciones.

Estas acciones, al repetirlas aproximadamente durante 66 días, produjeron en mí un cambio de hábitos, que son los que finalmente generaron en mi vida (y generarán en la tuya) un cambio de resultados.

 

Tus mejores aliados

He experimentado durante este tiempo que la inercia te lleva a repetir los mismos hábitos que empleaste ayer, ya que el cerebro siempre está buscando una forma de ahorrar esfuerzo.

Por ello, con una dosis de compromiso extra, si desarrollas los hábitos adecuados, éstos te ayudarán a protegerte de ti mismo, porque evitarán que hagas lo que no tienes que hacer y te impulsarán a hacer lo que sientes que tienes que hacer.

Es lo genial de los hábitos: que (como si fueran corbatas) los eliges tú y después de unos 66 días, los realizas automática e inconscientemente. ¡Vualá!

hábitos para emprender sin dejar tu trabajo

Hábitos para emprender sin dejar tu trabajo

Y en mi reinvención como emprendedor los hábitos han sido mis principales aliados, toda vez que tuve la humildad suficiente como para saberme un ignorante de la vida y querer comenzar a nutrirme de nuevas ideas, que cambiaron mi manera de ver las cosas.

Por tanto, para mí emprender es un estilo de vida, que requiere un cambio de mentalidad. Así lo he vivido yo y así te lo transmito.

 

Excusas frecuentes a la hora de emprender (incluso sin dejar el trabajo)

 

Quien carece de valentía encuentra siempre una filosofía que lo justifica – Albert Camus

Lo sé, lo sé. Sin verte ya estoy sintiendo la parte de ti que te dice que todo esto está muy bien pero… siempre hay un «pero».

Por ello quiero listarte aquí las principales excusas que utilizamos (yo también he utilizado) por las que no estamos dispuestos a pagar el precio que conlleva el acto de emprender.

 

1. La falta de experiencia o conocimientos

En un mundo tan cambiante, cada vez es menos importante la experiencia y más la imaginación y creatividad.

Estimo que la idea de la experiencia nos viene de los empleos por cuenta ajena, donde es tan determinante que no nos damos cuenta de que muchas veces no tenemos 5 años de experiencia en el sector, sino 1 año de experiencia repetido 5 veces.

Yo no tenía conocimiento alguno de blogging, ni de WordPress, ni de SEO. Experiencia menos. Querer muchas veces puede más que saber.

 

2. La edad

El problema de la edad podría ser entendible en el siglo XX. Hoy en día, hay oportunidades para todo el mundo.

Los habrá que piensen que son demasiado jóvenes para ponerse a crear un proyecto. También los habrá que consideren que son demasiado mayores para meterse en esto.

La realidad es que la mayoría de las veces las únicas barreras son las mentales. Si tienes la suerte de tener salud, nunca es tarde (o pronto) para empezar. Quizás Brad Pitt te lo transmita mejor:

“Si te sirve de algo nunca es demasiado tarde, o en mi caso demasiado pronto, para ser quien quieras ser. No hay límite en el tiempo. Empieza cuando quieras. Puedes cambiar o no hacerlo, no hay normas al respecto. De todo podemos sacar una lectura positiva o negativa. Espero que tú saques la positiva. Espero que veas cosas que te sorprendan; espero que sientas cosas que nunca hayas sentido; espero que conozcas a personas con otro punto de vista; espero que vivas una vida de la que te sientas orgullosa y, si ves que no es así, espero que tengas la fortaleza para empezar de nuevo” – El curioso caso de Benjamin Button

 

3. La falta de formación

Una de las excusas frecuentes para no emprender sin dejar el trabajo es la falta de formación (y el tiempo necesario para adquirirla). Soy de la opinión que la mejor formación es practicar. No es lo que aprendes sino lo que haces con lo aprendido lo que marca la diferencia. Es transformar el conocimiento en sabiduría.

Sin duda necesitas formarte (yo lo hice, lo hago y lo haré, al igual que Christian), pero no dejes que esto (sobretodo al principio) sea un impedimento. Invierte en algún curso específico si así lo necesitas, pero no lo pongas como excusa para no comenzar.

Como siempre digo, lo que más nos cuesta a los humanos es dar el primer paso (la intención la tenemos todos). Sin embargo, cuando uno da el paso de emprender, se da cuenta (y sólo en ese momento) de que uno se forma por el camino.

 

4. El capital inicial necesario

Esta creencia es traída del siglo XX. En este momento cualquier persona (como yo) puede crear desde cero su proyecto emprendedor online sin dejar su trabajo a un precio irrisorio. Con 80€/año de hosting, 10€ para crear un dominio y poco más tienes lo básico para comenzar a compartir tus experiencias sobre el nicho que te apasiona.

Posteriormente ya invertirás en formación, en herramientas o incluso en personal, pero hoy en día la inversión necesaria para llegar a la totalidad del planeta con conexión a Internet es mínima.

 

5. La falta de tiempo

Bueno esta excusa ya la conocemos todos y no sólo te frena para emprender un proyecto personal, sino para hacer ejercicio, cocinar, meditar, leer etc.

Menos mal que si eres lector asiduo de este blog tienes la suerte de contar con Christian para solucionar esa sensación de falta de tiempo.

Yo también he tenido (y tengo a veces) la sensación de que el tiempo vuela y de que no he podido hacer todo lo que quería ese día, pero ahora ya sé que el problema no es el tiempo, sino la gestión de mis prioridades en ese día.

 

6. El riesgo

poco riesgo al emprender sin dejar tu trabajo

Poco riesgo al emprender sin dejar tu trabajo

Otro de las excusas principales que nos ponemos a la hora de emprender (¡incluso sin dejar tu trabajo!) es su aparente riesgo.

Iniciar un proyecto con la intención de convertirlo en un futuro negocio es arriesgado, pero no te engañes. Hoy en día ningún jefe de ninguna compañía te puede decir que tu empleo por cuenta ajena es seguro, fijo y estable.

La seguridad es una ilusión (no fue así en el siglo pasado) pero hoy en día el riesgo está a la vuelta de todas las esquinas.

De todas formas este artículo es para personas como tú (y como yo) que son prudentes y prefieren emprender sin dejar el trabajo.

Quizás después de conocer las principales excusas que te autoimpones a la hora de emprender, te pueden inspirar los consejos de estos 13 grandes emprendedores para personas como tú, que se quieren iniciar o se están iniciando en este apasionante mundo.

 

Qué múltiples opciones existen para que emprendas sin abandonar tu trabajo

 

Como he dicho anteriormente, las posibilidades a día de hoy para emprender son ilimitadas, pero me gustaría compartir contigo una lista de negocios low cost (online y offline) sacada del Best seller El Código del Dinero que quizás te puedan inspirar para comenzar tu proyecto personal:

«Servicio de catering, chef a domicilio, instructora de cocina, diseñador de newsletters, asistente virtual, asistente personal, traductor, recogida de niños, coach para niños, diseñador de webs, doula, paseador de perros, asistente personal de compras, diseñadora de jardines, diseñador gráfico, organizador de eventos, organizador de fiestas para niños, quality rater para Google, asistente de contenidos…»

Gran parte de estos proyectos los puedes emprender sin dejar tu trabajo por cuenta ajena y sin invertir nada (o casi nada) de dinero inicial.

 

Ignorancia vs. imposibilidad

 

Apuesto buena parte de las anteriores profesiones te han sonado poco o nada. A mí también me pasó.

Por ello quiero recordarte que solemos confundir ignorancia con imposibilidad.

Muchas veces creemos que algo no es posible sencillamente porque no conocemos que sea posible. Basta con investigar un poco para darnos cuenta de lo ignorantes que somos.

Así que toma consciencia de que nadie de nosotros hemos nacido sabiendo. Perdona por la obviedad, pero es la obviedad obviada.

Con lo que sé de emprendimiento te puedo asegurar que en este mundo casi nada es imposible para los que creen que aún tienen mucho que aprender.

Y hablando de aprender, te comparto a continuación los pasos que te invito a realizar para emprender sin abandonar tu trabajo por cuenta ajena.

 

Pasos para emprender sin abandonar tu trabajo

 

1. Para qué emprender

Este es el punto de partida: pregúntate para qué quieres emprender. ¿Es para conseguir un salario extra? ¿Es por mejor hobby?

En mi caso personal decidí emprender para aportar valor desinteresadamente a otras personas (emprender es servir) y posteriormente crear servicios y productos personalizados por los que me retribuyan económicamente.

Seguro que también te puede inspirar el caso de Christian.

 

2. En qué emprender

Es muy importante, como indiqué al inicio del post, que tu nicho te apasione y que además (si es posible) tengas un gran talento para ello, para así poder aportar mayor valor.

De todas formas, si tienes que elegir entre una de ellas, mi propuesta personal es elegir la pasión. Las habilidades con el tiempo se aprenden. La pasión se tiene o no se tiene.

En mi caso en la intersección de “explicar, paciencia y escribir” con “desarrollo personal, hábitos saludables y digital marketing” nació Enciendemivida.

Si no tienes ni idea de lo que quieres en tu vida, esto seguro de que esto te puede ser de gran ayuda.

 

3. Cómo compaginar el emprendimiento con tu trabajo por cuenta ajena

Que estés en una cárcel no significa que estés preso.

Aprovecha el reducto de libertad que te deja tu trabajo por cuenta ajena para comenzar con tu proyecto personal a tiempo parcial.

Sé por experiencia propia que no es fácil compaginar dos “trabajos”, pero estás invirtiendo en ti y en tu libertad, la cual tiene un precio que no se puede regatear.

Quizás estés en la cárcel laboralmente hablando, pero no eres un preso. Yo llevo más de 1 año compaginando ambos (trabajo y proyecto) y es sin duda la mejor época profesional que he tenido en mi vida, si sabes cómo gestionarte a ti mismo.

Para ello permíteme compartirte este video con mis conceptos básicos de gestión de prioridades y productividad.

 

Organización por bandera

Es primordial convertirte en una persona organizada, aunque creo que si sigues regularmente a Christian, eso ya lo tienes medianamente aprendido.

En mi caso, invierto entre 1 y 2 horas todas las mañanas antes de ir al trabajo (cuando más rindo y más fuerza de voluntad tengo) a mi proyecto personal, y alrededor de 6-8 horas el fin de semana.

Pide entrar lo más tarde que te dejen o lo más pronto que te dejen, para sacar un ratillo al día para tu futuro negocio personal.

Aliméntate bien para estar lleno de energía y descansa las horas que necesites. Venera los últimos 10 minutos antes de irte a la cama (libres de ruido y aparatos) al igual que los primeros 10 minutos después de levantarte.

Elimina distracciones en tu vida ( en tu móvil y PC) con esta mega guía práctica.

Planifica. Esta es de las habilidades más importantes que puedes adquirir. Ten una brújula, un lienzo en blanco que llenar cada día llamado agenda. Planifica tus semanas y trimestres marcándote objetivos SMART.

Por favor empápate bien de estos hábitos y otros más que puedes conocer en el video anterior.

Como siempre, tiempo hay, pero lo que hagas con él es otro tema aparte.

 

4. ¿Cuándo sabré que puedo dejar mi trabajo?

Si así lo deseas, sabrás cuándo dejar tu trabajo por cuenta ajena: cuando tu negocio personal esté cerca de tu sueldo actual o cuando sientas que tu empleo limita seriamente el crecimiento de tu proyecto persona.

En mi caso lo primero aún no ha ocurrido, pero lo segundo está cerca de que ocurra…

 

Cómo emprender te puede ayudar a encontrar un mejor trabajo

 

emprender ayuda a encontrar trabajo

Emprender ayuda a encontrar trabajo

Al iniciar el camino emprendedor, no sólo notas un cambio de mentalidad, de habilidades y de recursos, sino que también los puedes aplicar al trabajo por cuenta ajena.

Así lo hice yo.

Una vez que cubrí el período “entre trabajos” que me fijé al autodespedirme del anterior empleo, la pregunta que me hice fue: ¿cómo puedo aplicar lo que he aprendido al mundo laboral en un empleo que me guste?

Y así fue como inicié mi nueva carrera profesional en el mundo del marketing digital. A día de hoy (más de 1 año después) puedo decir que en mi vida tuve un puesto de trabajo tan interesante y útil.

La idea que quiero transmitirte es que al emprender un proyecto, la forma en la que trabajas y ves el trabajo ya nunca más volverá a ser la misma.

Tampoco el tipo de trabajo que estás dispuesto a aceptar, porque ahora ya sabes hacia dónde quieres orientar tu vida.

 

Cómo emprender te puede hacer deslumbrar en una entrevista: 2 casos reales

Por si no lo sabías, a los seres humanos nos encantan las historias. De hecho, la forma más fácil de recordar un concepto es mediante un cuento o historia.

¿Y cuál es la primera pregunta de casi todas las entrevistas de trabajo? Exacto. Cuéntame un poco de ti.

Ahora imagínate que tú eres el entrevistador y que un candidato, después de haber hablado sobre lo que estudió y dónde trabajó anteriormente, te suelta:

Decidí darme un tiempo entre trabajos para reflexionar sobre algo que nunca había hecho antes, y es hacia dónde realmente quería orientar mi vida profesional.

Y en este período me di cuenta de que lo que verdaderamente me llenaba y se adecuaba a mis habilidades era el maravilloso mundo del marketing digital.

Desde entonces me he formado en 2 cursos presenciales y 1 online. Además, he creado desde cero un blog mediante el cual he sido capaz de pasar la teoría aprendida a la práctica.

Y debido a esto, es por lo que decidí solicitar mi candidatura a esta posición de marketing digital.

Esta es mi historia real, que le conté a la persona que me entrevistó para mi actual puesto de trabajo. Más allá de que guste más o menos, algo es innegable: esa persona se queda con tu cara. No es la respuesta estándar, simple y correcta. Es una respuesta diferente.

Iniciándote en el emprendimiento obtienes una serie de actitudes con “c” que muchas veces valen más que otra serie de aptitudes con “p”.

Pero ahí no queda la cosa…

 

El miedo al cambio

Conseguí que me dieran el puesto (incluso sin tener experiencia previa específica de ello) y a los 9 meses tuve que realizar otra entrevista debido a un cambio de contrato en la compañía.

Y una de las preguntas que estoy seguro que me hicieron superar la prueba fue: Sabes que esta compañía está constantemente actualizando sus procesos. ¿Cómo de bien te adaptas al cambio?

Mi respuesta: considero que me adapto muy bien. Soy de ese tipo de personas que, en vez de usar su energía en resistirse al cambio, la utiliza para abrazarlo. Amén.

Me gustaría que hubieras visto la cara de la chica que me entrevistó.

Si lo deseas, puedes copiarte esta respuesta por si en futuras entrevistas te la preguntan. La frase no es de mi puño y letra, sino que la leí en el libro Experimento Rendición al inicio de mi camino de cambio e introspección, y pensé que podía ser de utilidad en una futura entrevista.

De nuevo, nunca sabes cuándo o dónde vas a poder utilizar la gran cantidad de recursos útiles que aprender cuando decides darle un cambio a tu vida.

La matemática es muy sencilla: primero desarrollo personal. Después, desarrollo profesional. Siempre en este orden.

 

Conclusión

 

Cuando descubres qué te apasiona y decides crear un proyecto personal de gran calado, suele ocurrir lo que le ocurrió a Christian y lo que, antes o después, me terminará ocurriendo a mí (ya lo tengo asumido): llega el día en el que ves que no hay color, y decides (en el momento en que te lo puedas permitir) autodespedirte de tu trabajo por cuenta ajena y dedicarte al 100% a tu proyecto personal.

Pero como soy consciente de que hay que tener la visión en el cielo pero los pies en la tierra, tómate tu tiempo (como me lo estoy tomando yo y se lo tomó Christian) y saca poco a poco a la palestra tu proyecto personal que es el que (no lo dudes) te va a dotar de la energía e ilusión necesarias cada día para levantarte de la cama y querer comerte el mundo.

Y para despedirme, te dejo con esta cita:

Si haces lo que pocos están dispuestos a hacer durante un tiempo, podrás disfrutar durante mucho tiempo de una vida a la que muy pocos podrán acceder.

¿Tienes ya una idea de proyecto entre manos? ¿Te gustaría comenzar a emprender sin dejar tu trabajo?

Cuéntamelo, estoy con Christian abajo en los comentarios. Un placer.

 


Fotografía principal por Freepik: Hombre de negocios en su oficina particular, por Luis_Molinero.

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enciendemivida.com | Web

Apasionado de la vida, amante de la Naturaleza y experimentador de
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