¡Compartir es vivir!

No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.

¿Te suena, no?

Y es que si eres de las personas que hacen lo opuesto a esa frase, con este artículo voy a enseñarte que superar la procrastinación es posible.

¿Pospones esos propósitos de año nuevo?

¿Dejas para el próximo lunes empezar a hacer ejercicio?

¿A partir de este curso empiezo a estudiar desde el primer día?

Son solo algunos ejemplos típicos para explicar el significado de esta palabra que solo trae agobio y frustración con el tiempo.

Pero vamos a ponerle remedio juntos. Te voy a explicar todo lo que necesitas saber para que dejes de posponer objetivos y tareas, por muy difícil que creas que puede llegar a ser.

Las consecuencias, las causas, un vídeo muy divertido sobre cómo funciona la mente humana que procrastina, y una estrategia infalible para que empieces a luchar contra ella desde ya.

¿Me acompañas?

 

Qué es la procrastinación

 

Procrastinación. Gran palabra y que parece que cada vez está más de moda.

Oficialmente, la definición de procrastinación es bastante escueta, pero directa:

combatir la procrastinación

Definición de procrastinar

Extendiendo un poco lo anterior, estaríamos hablando del hábito de dejar para más tarde las responsabilidades del momento.

Es una práctica que se basa en una toma de decisiones que llega a ser irracional y que a la larga genera más estrés del que necesitas para seguir con tu vida.

La dinámica que suele llevar consigo la procrastinación es la siguiente:

  1. Sabes que tienes que hacer algo, pero no tienes ganas o te sientes incómodo. Empiezas a notar un poco de ansiedad.
  2. Para contrarrestar y sentir que eres productivo, buscas alguna otra tarea por ahí que hacer, pero que sabes que tiene mucha menos prioridad que la que acabas de posponer.
  3. Esa primera tarea que has evitado, es concebida por tu mente como una mala tarea que causa estrés. Por ello, cuando piensas en trabajar en ella, buscas distracciones con tal de no hacerla.

Finalmente, terminas por cargar un sentimiento de culpa que bien se podía haber evitado. No deja de ser el ciclo de la procrastinación lo que vas a experimentar.

evitar la procrastinación

Ciclo de la procrastinación

 

Consecuencias de procrastinar

 

Las consecuencias de procrastinar son diversas, pero lo que más llama la atención es esa sensación de caos por pensar que no puedes llegar a todo. Es una falsa realidad que nos creamos para excusarnos de ello.

Podemos nombrar unas cuantas más:

  • Insatisfacción. Como hemos visto en el punto anterior, sabes que estás dejando algo importante para hacer algo más trivial y de menos impacto.
  • Desmotivación o pérdida de ambición. Tu vida se basa en tachar pequeñas tareas de poca importancia, debido a que no terminas de lograr grandes objetivos.
  • Pérdida de confianza y respeto de los demás. De cada a compañeros de trabajo o amigos con los que te comprometes a algo y luego no cumples.
Mientras perdemos el tiempo dudando y postergando, la vida continúa. - Séneca Clic para tuitear

Esta inseguridad y sentimiento de inferioridad hace que pongas excusas del tipo “no tengo tiempo”, cuando en realidad no lo tienes porque no paras de decir que no lo tienes.

Además, muchas consecuencias (quizás las peores), son las que tienen que ver con el ámbito personal o del bienestar. Cuando introducimos en la ecuación de la procrastinación a personas cercanas o jugamos con nuestra salud, es cuando realmente nos arrepentimos de no haber tomado decisiones en el momento oportuno.

 

El hábito de la procrastinación. ¿Por qué es tan común?

 

La acción de procrastinar no es solo un mal hábito que muchas personas quieran deshacerse (sí, seguramente a muchas no les importe seguir posponiendo ). Existen estudios que hablan de la relación genética que tiene la procrastinación, la impulsividad y la capacidad de la gestión de objetivos.

Bajo mi punto de vista, se puede hacer la siguiente división en las causas que dan pie a la procrastinación.

 

Recompensa cortoplacista

El amado beneficio inmediato. Al ser humano le encanta la sensación de placer del efecto a corto plazo de los resultados.

Las consecuencias negativas de dejar para más tarde lo que podrías hacer ahora no es que sean de vida o muerte, pero es solo el comienzo. Al cabo del tiempo, la bola de nieve irá creciendo y será más complicado poder pararla.

Ejemplo:

  • Dejas para el próximo lunes empezar a hacer ejercicio por las mañanas.
  • Sigues sin poner orden en las fotos de tus viajes que están cómodamente almacenadas en el móvil.
  • Prefieres gastar un tiempo innecesario en tu bandeja de entrada del email aunque no tengas carga de trabajo en ella.

¿Te suenan de algo algunas de las anteriores?

 

Conflictos internos con otros hábitos

Ya te he comentado en otras ocasiones que la productividad no deja de ser un conjunto de hábitos y rutinas que facilitan el transcurso del día.

El problema de la procrastinación, es que no asociamos una actividad con un hábito, por ello es difícil de introducir en esa rutina.

evitar la procrastinación

No tener el hábito de una acción puede producir conflictos con hábitos actuales.

Por ello, desde Productividad al Máximo siempre verás cómo hacemos hincapié en la introducción de todos los hábitos necesarios que te gustaría adoptar en tu día a día. De esa forma, vivir una vida más plena y con menos complicaciones.

 

Búsqueda del momento adecuado

Nunca es el momento perfecto para nada.

Siempre te pondrás excusas de algún tipo para dejar algo para más adelante. Eso es aplicable para todos los aspectos de la vida. Nunca será fácil encontrar tiempo para ponerte a pintar una habitación, de ordenar el cajón de los papeles o de preparar un gran viaje.

También puedes llegar a pensar que en el futuro estarás más capacitado para llevar a cabo una tarea.

Por ejemplo, cuando te metes en una formación de varios meses pero no pones nada en práctica hasta que termines. Imagina que estás en una academia de inglés, pero no lo usas hasta que termines el año del curso. ¿Por qué no empezar desde el principio?

O cuando no empiezas a hacer un mínimo de ejercicio por no tener el material adecuado. No hace falta ir a la última, cualquier cosa que tengas en el armario basta para empezar.

 

Miedo al fracaso y a la falta de perfección

El típico pensamiento de que lo que vas a hacer no es perfecto, o la falsa creencia limitante de que no eres suficientemente bueno.

Un tema que ya te he contado en detalle en el artículo de la parálisis por análisis y que buena relación tiene con la procrastinación.

Las personas más perfeccionistas son las más propensas a procrastinar. #procrastinación #objetivos #productividad #perfección Clic para tuitear

Sobre todo si no marcas los detalles de esa perfección. Todo puede mejorarse siempre, si no pones un tope, nunca vas a terminar de hacer algo.

 

Altas expectativas frente al tiempo

En muchas ocasiones puedes pensar que una tarea es muy sencilla y por ello no le prestas la atención que crees necesaria.

Sin embargo, llega el momento de ponerse a ello. Es ahí cuando empiezan a surgir problemas o aparecen obstáculos que no habías tenido en cuenta. Tras ese golpe, tus ganas de seguir se ven frenadas y es cuando empiezas a postergar.

Esto suele pasar cuando esa tarea no está bien definida. La creación de objetivos en detalle es siempre un pilar fundamental para evitar imprevistos de este tipo.

 

Cómo saber si eres un procrastinador

 

No te voy a hacer ningún examen ni nada por el estilo. Simplemente responde brevemente a las siguientes preguntas (que en parte, ya te he comentado antes):

  • ¿Dejas para más tarde lo que sabes que deberías estar haciendo ahora?
  • ¿Sientes que dejas todo para el último momento?
  • ¿Priorizas las tareas triviales a las que sabes que con importantes por pereza?

Si has contestado afirmativamente a alguna de ellas, ya tienes tu respuesta a la pregunta 😛

Vamos a desglosar un poco más en detalle la explicación que hay detrás.

 

El cerebro de un procrastinador

Empezamos con saber qué hay en la cabeza de una persona que procrastina.

Pero dejo que lo haga Tim Urban, del blog Wait But Why. Y lo hace en esta divertida charla TED que te pongo a continuación.

Por favor, dedica 15 minutos a este divertido vídeo donde explica muy acertadamente todos los factores que pasan por la mente de un procrastinador. (Puedes activar los subtítulos en español).

 

¿Qué te ha parecido? Cuéntame en los comentarios cuando termines 😉

De igual modo, te dejo mi resumen de esta charla TED.

Somos personas que tomamos decisiones racionales y pensamos a largo plazo, hasta el momento que aparece el factor del beneficio cortoplacista.

Este factor (a partir de ahora, el mono), será el que tire por tierra toda puesta en marcha de una tarea importante que tengas que hacer. El mono prefiere que pases tiempo en tareas triviales, en distracciones que no llevan a ninguna parte.

Es entonces cuando el mono toma el timón de tus decisiones y dejas de lado lo que realmente deberías estar haciendo. Esta escena se alarga en el tiempo hasta ocupar todo el tiempo disponible del que dispones.

¿Hasta cuándo?

Hasta que aparece la siguiente figura en escena: el pánico.

El pánico por ver que el tiempo límite ha llegado y que no hemos hecho lo que debíamos hacer. Ahora reina el caos en la escena y el mono desaparece. Ahora solo estás tú frente al pánico y es cuando te pones a trabajar.

Tu trabajo aquí es hacer que el pánico no llegue y que el mono no tome las decisiones por ti 😉

Por favor, visualiza el vídeo. ¡Es muy bueno!

 

Matriz de Eisenhower

La matriz de Eisenhower es un concepto sacado a la luz por Dwight D. Eisenhower. Muy utilizado para ver en qué estás invirtiendo tu tiempo y saber si eres o no productivo. Sacada del blog de Tim Urban, te la pongo a continuación:

superar la procrastinación

Matriz de Eisenhower: para superar la procrastinación, evita los cuadrantes 3 y 4

Una persona que consigue metas importantes, está centrada en los dos primeros cuadrantes. Muchas veces son tareas que requieren de mayor concentración, de investigación, de dedicación. Y por ello, es común que las personas que padecen de procrastinación las eviten y se centren en los otros dos cuadrantes (el tercero y el cuarto).

Solo cuando aparece la figura del pánico, es cuando te empuja al cuadrante uno de nuevo, pero no antes.

Tienes más información en detalle sobre la matriz de la procrastinación en este artículo de Tim Urban.

 

Cómo superar la procrastinación: la estrategia perfecta

 

Ya sabes todo lo que dice la teoría, los estudios, las causas y consecuencias. Si ha removido algo en ti, es momento de poner fin a ello llevando a cabo un plan de acción.

Si está el mono a tu lado, sácalo de tu cabeza y pasa a la acción de una vez por todas. El beneficio a largo plazo es mucho mejor que el que puedas tener en este momento, te lo aseguro.

Obviamente, no tienes que llevar todos los puntos que te voy a desglosar al mismo tiempo a la práctica. Empieza por el primero, y cuando no tengas que pensar en hacerlo (cuando el hábito esté dominado), pasa al siguiente.

Vas a vivir un cambio brutal, ya verás.

Al lío.

 

1. Tu plan de acción la noche anterior

Cuando te despiertas por la mañana, cuanto menos tengas que pensar en lo que tienes por delante, mejor.

No te voy a hablar aquí de la importancia de tener un plan de acción diario (o semanal, o trimestral, o anual). Te recomiendo que tengas una lista de tareas accionables para tu jornada.

¿Por qué? Porque vas a sentir un gran alivio al no tener que gastar tiempo por la mañana en ver qué tienes que hacer, dónde te habías quedado, etc.

Así que no lo dudes, y cuando des por finalizado el día, coge aunque sea un papel y apunta las tareas que tengas para el día. Ojo, no 87 tareas. Tienes que ser realista. Y recuerda que al menos una de ellas tiene que ser realmente importante. Será esa tarea por la que debas empezar.

La persona de éxito tiene el hábito de hacer las cosas que a quienes fracasan no les gusta hacer. - Stephen R. Covey Clic para tuitear

Un día de tareas triviales y es un día que no te acercas a tu sueño.

 

2. Establece una fecha límite

Sin fechas límite, tu tarea tiene una alta probabilidad de que nunca se haga.

Recuerda la Ley de Parkinson:

El trabajo se expande hasta llenar el tiempo disponible para que se termine. – Cyril Northcote Parkinson

Como ha explicado también Tim Urban antes al principio del vídeo. Es extremadamente fácil que apures al máximo y lo dejes todo para el último momento, aunque lo acabes terminando.

Pero si ni siquiera te dices cuándo quieres tenerlo listo, el mono va a estar a tu lado siempre.

Cuando tengas un objetivo en mente, sácalo de tu cabeza y empieza a ponerle fecha. Tanto al objetivo gordo como a las subtareas que tienes que completar que dependen de él.

Pueden aparecer quizás nuevas tareas que no habías tenido en cuenta. No pasa nada. Recalculas y sigues.

 

3. Compagina la actividad con algo que te guste

Recomendable si eres de esas personas que no disfrutan nada de las tareas importantes.

Y es que un estudio sacó en conclusión que las tareas que las personas consideraban aburridas son las que tendían a ser pospuestas en el tiempo.

Compaginar una tarea que tu mente entiende como aburrida con algo que a tu mente le guste, puede ser el empujón que necesite para dejar de procrastinar.

Ponerte a trabajar con una taza de café, en una terraza si así lo deseas o con la música que más te guste. Busca aquello que incite ponerte a trabajar en esa kriptonita que te está matando.

 

4. Divide y vencerás

Cuando ves por primera vez ese gran objetivo que tienes a la vista puede asustar.

Independientemente del campo en el que estés trabajando, y como he comentado en el punto uno de la estrategia, una lista de tareas accionables es básica.

Trata de coger el objetivo y partirlo en trozos. Pequeños que puedas hacer ya.

Por ejemplo, objetivo “Montar un vídeo de las vacaciones”. Pereza desde el minuto 1. Vamos a desglosarlo:

  1. Descargar vídeos y fotos.
  2. Ordenar por días/lugares.
  3. Limpiar lo que no sirva.
  4. Montar por día/lugar.
  5. Buscar música de fondo.
  6. Montaje final.
  7. Exportar y disfrutar 🙂

*Ojo, no tengo ni idea de montar videos, pero es el ejemplo que se me ha venido a la cabeza. Espero que sirva de ejemplo 😀

 

5. ¡Cómete el sapo!

Es lo que dice Brian Tracy en su libro Eat that frog:

traguese-ese-sapo-libros-productividad

Asemeja al “sapo” a esa tarea tediosa y que te aburre, que no dejas de dejar para otro día y que de lejos te motiva hacer.

Brian nos dice que nos comamos ese sapo y pasemos esa desagradable experiencia cuanto antes para poder disfrutar así del resto del día sin pensar más en ello.

De otra forma, tu mente va a darle vueltas y más vueltas. No vas a dejar de procrastinar, y cuando llegue el final del día, será lo último que vas a querer hacer. Y vuelta a empezar.

Empieza tu día con el sapo, dedica si quieres un tiempo que tú estipules, como una o dos horas, antes de ponerte con alguna otra cosa. Al menos, habrás avanzado algo a tu objetivo principal 🙂

 

6. No te cortes definiendo la tarea

Un objetivo no es más que una incertidumbre si no se le da forma y tiene un seguimiento adecuado.

Para ello, y sin cansarme de comentarlo en muchos de los artículos del blog, te hablo de los objetivos inteligentes.

Se trata de que definas de la forma más específica que puedas un objetivo, que sea realista (y no una utopía) y que lo puedas medir en tiempo para llevar un seguimiento del mismo.

De esta forma, vas a poder darte a ti mismo feedback de si lo que estás haciendo va o no por buen camino y vas a poder cambiar de rumbo si así fuera necesario.

 

7. Apóyate y rodéate de personas afines

Como para todos los nuevos retos a los que te tienes que enfrentar, si vas de la mano de alguien que ya lo haya conseguido o que quiera compartir el camino contigo, mucho mejor.

Si trabajas objetivos comunes con otras personas, podéis avanzar al mismo tiempo, poniendo unas fechas comunes de entrega para forzaros los dos a cumplir.

Haz el reto público entre familiares y amigos, para crear un compromiso que te motive a dar resultados. La figura del Accountability Partner viene genial en estos casos. Alguien a quien dar cuentas de lo que estás haciendo.

Recuerda:

Eres la media de las cinco personas con las que pasas más tiempo. – Jim Rohn

Ten muy en cuenta a esas personas con la que te rodeas. Son clave en el avance a tus objetivos y que dejes de posponer tareas.

 

8. Detox distracciones

Fuera distracciones en momentos de concentración para ese sapo del que hemos hablado antes.

Televisión, redes sociales, móvil, etc.

Escoge un horario en el que te vayas a poner a trabajar fuera en el que todas las fuentes de distracción estén bloqueadas.

No quiero repetirme mucho si ya sabes de lo que te hablo. Solo te recuerdo que tienes todo sobre distracciones y cómo mantenerlas al margen en este artículo.

 

9. Gestión de energía

¿Cuándo eres más productivo?

Estadísticamente, y por el comportamiento del ser humano, suelen ser las mañanas el periodo de tiempo donde más energía tiene el cuerpo. Desde que te despiertas, se van gastando tus pilas hasta que llega la hora de irse a dormir de nuevo.

A continuación la gráfica de mi energía diaria:

procrastinación diaria

Gestión de energía diaria. Escoge los rangos de más energía para las tareas más tediosas y combatir a la procrastinación.

Estúdiate a ti mismo y busca los rangos donde más energía tienes. Es ahí cuando hay que colocar la tarea importante, donde puedas dar lo mejor de ti, y no fuera de él.

Si no sabes dónde se encuentra tu mayor rango de energía, puedes empezar a medirlo desde ya. Toma papel y boli de las horas en las que pongas a trabajar y empieza a anotar cómo te encuentras. Hazlo por horas, durante al menos dos semanas completas. También puedes hacer este test.

A partir de ahí, saca datos para hacer una gráfica similar a la anterior.

Si eres una persona nocturna, no pasa nada. Te queremos igual 😀

Busca tu comodidad para dejar de procrastinar.

 

10. Entrena tu disciplina

Aquí vas a tener que poner mucho de tu parte.

Tienes que dejar de engañarte y dar un siguiente paso. Entrenar tu disciplina, ser coherente con las acciones que tomas y ser consciente cuando sepas que estás procrastinando.

La falta de disciplina y autocontrol puede aparecer, más aun en las primeras fases o cuando estás empezando a cambiar este mal hábito.

Mantener e incluso fortalecer la fuerza de voluntad es posible. Hemos hablado de ella mucho a lo largo del blog, ya que es un pilar fundamental. Pero para no alargarme, te dejo este artículo donde te cuento cómo entrenar la fuerza de voluntad.

 

11. Visualiza a tu yo del futuro con la tarea lista

¿Cómo se siente?

Apuesto a que se siente genial, gratificado e incluso un poco orgulloso.

Visión por cumplimiento de objetivos. Súper importante.

Para un momento, cierra los ojos e imagina lo que estarás haciendo o cómo te sentirás cuando des esa tarea por finalizada. Piensa en lo siguiente que podrás hacer, imagina los beneficios de la misma y en el clásico “por fin está lista” que saldrá de tu boca.

Mola, ¿no?

Es una forma más de ayudarte a superar la procrastinación desde el comienzo.

 

Extra: regla de los 2 minutos

 

Desde que descubrí esta regla, se ha convertido en una de mis favoritas.

Se trata de lo siguiente. Si aparece una tarea que te va a ocupar menos de 2 minutos de tu tiempo, hazlo inmediatamente. Es más rápido hacerla ahora mismo que planificarla para otro momento.

combatir la procrastinación

Regla de los 2 minutos: si una tarea ocupa menos de 2 minutos, hazla ahora y para evitar la procrastinación.

Es una forma sencilla de evitar posponer pequeñas cosas que las ves casi como insignificantes y que a la larga nunca encuentras un hueco para ellas.

Haz de esta regla un hábito en tu vida. Experimentarás un antes y un después en tu día a día. ¡No te va a dar tiempo a procrastinar muchas de las tareas! 😀

 

¿Vas a posponer ahora también?

 

Es la hora de ponerse manos a la obra. Ahora, y no más tarde, mañana o algún día.

No hagas que todo lo que acabas de leer quede en la basura o en un rincón de tu cerebro junto al mono 😛

¿Procrastinas tus tareas y objetivos?

¿Sientes cómo se acerca al final el monstruo del pánico?

¿Tienes algún otro consejo que te ayude a evitar la procrastinación que no haya comentado?

Cuéntamelo en los comentarios. Pero hazlo ahora, no procrastines 😀

 


Fotografía principal por Freepik: Mujer aburrida trabajando, por freepik.

Otras imágenes:

¡Compartir es vivir!

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